Estudio microbiológico de muestras de cannabis

articles-microbiological-study-cannabis-samples_text_2

Durante este año, Fundación CANNA ha realizado un estudio en el que se ha evaluado la calidad microbiológica del cannabis que se dispensa en los clubs sociales de cannabis (CSC) de Cataluña. Los resultados se presentarán a finales de año.

El cannabis, al igual que cualquier planta o producto alimenticio, puede contener contaminantes microbiológicos potencialmente dañinos para la salud. Se trata de algunas bacterias y hongos que, dependiendo de las condiciones de cultivo, secado, procesado, conservación y manipulación, pueden acabar estando presentes e incluso desarrollarse en el producto final.

Para realizar dicho estudio se recogieron muestras de diversos clubs de Cataluña y se analizaron en laboratorio. Se han analizado un total de 55 muestras procedentes de 31 CSCs.

Para determinar la calidad microbiológica de las muestras analizadas se tienen en cuenta dos parámetros: la cantidad total de microorganismos presentes y la ausencia de microorganismos con alto potencial patogénico. Una cantidad muy elevada de microorganismos, independientemente del tipo de microorganismos presente, es indicativo de que el proceso de producción, conservación o manipulación no ha sido adecuado. Existen varios límites establecidos que determina si un producto es adecuado para su consumo. En la actualidad, algunos estados de EE.UU. están estableciendo límites microbiológicos para el cannabis que se suministra en los dispensarios.

Los datos que se obtuvieron de dichos análisis muestran la cantidad total de hongos y de enterobacterias presentes en el cannabis analizado. También se identificaron los hongos presentes y se buscó la presencia de bacterias patógenas como Salmonella y E. coli.

La cantidad de microorganismos se mide en unidades formadoras de colonias (UFC) por gramo de producto analizado. Es decir, nos indica la cantidad de esporas o de partes del microorganismo con capacidad de crecer y desarrollarse hasta formar una masa denominado colonia.

El análisis microbiológico fue llevado a cabo en colaboración con el profesor de farmacología Manuel Pérez (Madrid) quien realizó un estudio previo sobre la contaminación microbiológica en muestras de hachís.

También se analizaron las muestras para determinar su contenido en cannabinoides. Cada vez hay más información sobre el efecto que la combinación de los cannabinoides CBD/THC produce en el cuerpo. Debido a esto, es fundamental que el consumidor conozca las cantidades presentes de cada cannabinoide, para poder elegir aquellas variedades que más se ajustan a sus necesidades. Con esta información, el consumidor puede también predecir el efecto que va a producir una determina variedad, con lo que se puede hacer un consumo más dirigido, pudiendo dosificar de manera más adecuada su consumo.

Hongos y levaduras

Mediante el análisis se contabilizó el número total de UFC por gramo que estaban presentes en las muestras analizadas. Se identificaron algunos de los hongos, buscando especialmente la presencia de Aspergillus y de otros hongos potencialmente dañinos.

Aspergillus es un genero que engloba a varias especies de hongos, muchos de ellos capaces de producir serios daños en la salud. Algunos de ellos son productores de micotoxinas, sustancias con un elevado potencial tóxico para el organismo, denominadas aflatoxinas.

Aspergillus es capaz de producir enfermedades como la denominada aspergillosis. Esta consiste en que el hongo es capaz de desarrollarse en el interior del organismo. Cuando esto ocurre, se forma alrededor del hongo una masa de células con el objetivo de aislar el hongo del organismo, Esta masa se denomina aspergiloma. Por lo general, en individuos sanos, el organismo puede luchar contra estos patógenos y eliminarlos. Sin embargo, en aquellos casos en los que hay una especial sensibilidad al hongo o en los que el individuo se encuentra inmunodeprimido, Aspergillus puede ganar la batalla. Algunos casos en los que se da está situación es en individuos con VIH, en aquellos que hayan sufrido un trasplante o que reciban tratamientos contra el cáncer como quimioterapia o radioterapia, así como en personas con asma.

Estos hongos suelen desarrollarse en productos con alta presencia de humedad, por lo que un secado lento o una conservación inadecuada son los factores que más pueden influir en su desarrollo. Además, se ha demostrado que las esporas pueden llegar a los pulmones cuando son inhaladas mediante el consumo de cigarrillos. Se han reportado varios casos de aspergillosis en la literatura científica producida por la inhalación de cannabis contaminado con este hongo.

Otros hongos que pueden estar presentes son los del género Mucor. Algunos de estos hongos pueden causar la denominada mucormicosis. Al igual que Aspergillus, consiste en el desarrollo del hongo en diversos órganos, especialmente cerebro, pulmones y piel, causando graves patologías.

También se da la presencia de hongos del género Penicillium. Algunas especies de estos hongos son utilizadas para la elaboración de quesos o para la producción del antibiótico penicilina. Sin embargo, algunos pueden producir micotoxinas. Las personas con alergia a las penicilinas deberían de evitar el contacto con este tipo de hongos.

Cladosporium es también un género de hongos que pueden estar presente en el cannabis. Aunque no es común que puedan causar graves patologías, en ciertos casos pueden suponer un problema, especialmente en personas con problemas respiratorios.

Enterobacterias y bacterias resistentes a bilis

Las enterobacterias son un grupo amplio de bacterias que pueden colonizar el tracto digestivo. Muchas de ellas se encuentran en las heces, aunque también pueden habitar en el suelo.

Algunas no presentan ningún problema de salud. Sin embargo, otras como Salmonella y E. Coli pueden ocasionar graves daños.

La forma en la que estas bacterias producen una infección en el organismo es mediante su ingesta. La vía de contagio más común es cuando se preparan los cigarrillos que se van a consumir.

Al deshacer el material contaminado con los dedos, una parte de estos microorganismos quedan adheridos a la piel. Cuando posteriormente manipulamos alimentos o introducimos los dedos en la boca, las bacterias pueden llegar a introducirse en el organismo y causar la infección.

Fuente: Fundacion-canna

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Conoce nuestro Manual de Buenas prácticas