El activista Josep Pàmies declara por haber cultivado ‘maria’

 

Un centenar de personas ha apoyado al activista y horticultor Josep Pàmies a la entrada de los juzgados de Balaguer, donde comparece este jueves después de la denuncia de los Mossos d’Esquadra por un supuesto delito contra la salud pública. Pàmies, impulsor de Som lo que sembrem y de Dolça Revolució, cultiva marihuana y reivindica el uso de esta y otras plantas con propiedades medicinales. La asociación Dolça Revolució -unos 1.400 miembros- ha asumido la responsabilidad colectiva de la plantación que ha llevado a Pàmies ante la Justicia y ha puesto en marcha una protesta sobra el lema “Nos plantamos”. Dentro del juzgado, intentarán hacer valer los testimonios de personas que se han beneficiado de las propiedades medicinales del cannabis.

Catalunya empieza a convertirse en “un país de exportación” de marihuana, aseguran los Mossos d’Esquadra, y Barcelona se posiciona en el escaparate del turismo cannábico como la nueva Amsterdam, explican fuentes de la Guardia Civil a EL TRIANGLE. Su situación geográfica, en la puerta de salida de España hacia Europa y en medio de la ruta por carretera entre el Viejo Continente y África, es clave y estimula el tráfico y la producción en un contexto de proliferación de las asociaciones cannábicas y de incremento de la oferta, animada por un incremento del consumo.

Durante Los últimos meses se ha intensificado la presión contra la producción de cannabis con operaciones que han decomisado enormes plantaciones indoor, como las de Sant Martí Sarroca (8.000 plantas), Hostalets de Llers (7.000 plantas) y Ripollet (12.000 plantas). Y también, sobre todo desde junio, se persiguen y se cierran como nunca antes los clubes cannábicos, que han experimentado un boom y todavía no tienen un marco legal específico que los rija. A menudo se acusa a sus responsables de vender a turistas o de blanqueo de capitales.

Los crímenes de Bordils
Por otro lado, en las últimas horas se ha relacionado el doble crimen en Bordils (Gironès) con el tráfico de marihuana, otro fenómeno asociado al auge de esta actividad y que cada vez más, en Catalunya, tiene como objetivo la venta al resto de Europa. Se ha apuntado, en este caso, que las víctimas querían apoderarse de una plantación.

Fuente: Eltriangle

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